Para las personas que se pregunten por cómo funciona un control remoto, en la mayoría de los casos lo hacen por medio de las ondas de luz de baja frecuencia.

Cómo funciona un control remoto

Tal y como se ha indicado, los controles remotos en su mayoría operan por medio de las ondas de luz de baja frecuencia, al enviar distintas señales que son de codificadas por los distintos aparatos que se valen de esta clase de tecnología.

Aproximadamente hace más de 30 años, los controles remotos se empezaron a producir con luces en el rango infrarrojo. Al respecto, se hace notar que esta es una frecuencia que se encuentra por fuera del espectro visible de luz para los humanos, razón por la que están baja que no puede ser percibida.

En el momento en que una persona presiona alguno de los botones de un control remoto, se activa un procesador muy pequeño que encenderá una luz denominada como diodo, la cual se encuentra en la zona frontal del control.

El diodo va a emitir una onda de luz infrarroja, que aunque no es visible para el ojo humano, atraviesa el espacio y llega hasta el dispositivo. El dispositivo de turno tendrá entonces una pequeña pantalla que recibe esta onda de luz y procede a decodificar la para ejecutar una acción que estaba programada según la información del botón del control.

Se hace énfasis en que el funcionamiento del control remoto asigna a cada botón y combinación de botones una función distinta. Por otro lado, los controles más modernos pueden estar programados incluso para ejecutar hasta más de 50 acciones.

Qué es un control remoto

También se lo conoce como mando a distancia. El control remoto es un dispositivo electrónico que se usa para poder ejecutar una operación remota en una máquina.

Una característica interesante de este dispositivo, es que en la mayoría de los casos los controles remotos incluyen todas las funciones para las que está diseñado un equipo, cuando en el mismo equipo los botones que se encuentran a disposición no son los suficientes para poder obtener todo el potencial del mismo.

Partes de un control remoto

En la mayoría de los casos las siguientes son las partes que conforman un control remoto:

  • Una carcasa.
  • Una plaqueta donde están las conexiones para activar las funciones.
  • Una fuente de alimentación, que en el uso doméstico son dos baterías de 1,5 V.
  • Los botones, cada uno de ellos con una función distinta.

Aplicaciones de los controles remotos

  • Industria – En este caso se lo usa para operar con subestaciones, plantas HVDC, centrales hidroeléctricas reversibles y similares.
  • Aplicaciones militares – Desde el comienzo del siglo XX se encuentran registros. Por ejemplo el Ejército rojo usaba teletanques, los cuales se controlaban remotamente durante la Segunda Guerra Mundial.
  • Astronáutica – Se usa este tipo de tecnología para los viajes en el espacio. Con su ayuda se pueden dirigir naves, carros y aparatos espaciales.
  • Videojuegos – Se destaca la invención de los controles inalámbricos, los cuales han mejorado considerablemente la experiencia de los videojuegos.
  • Aparatos electrónicos – Son útiles para aprender o apagar distintos aparatos electrónicos como por ejemplo el aire acondicionado, un ventilador, etcétera.
  • Uso diario – En el uso cotidiano se pueden encontrar múltiples controles remotos, como por ejemplo para abrir puertas automáticas.

Principales limitaciones de los controles remotos

En este caso particular se destaca el caso de los que cooperan con las ondas de baja frecuencia, destacando al respecto que no pueden usarse en rangos superiores a los 10 m.

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